Un hada verde y 70 duendes

–Con la colaboración de @hjalvin

Si el barrio Granada se convirtió en el centro de la gastronomía en Cali, el tradicional Barrio el Peñon le está siguiento los pasos con propuestas novedosas de entretenimiento.

Absenta Bar está ubicado en toda una esquina a la que llega con suavidad el viento que baja de los farallones de Cali y a pesar del tráfico cercano, es un sitio muy tranquilo para terminar el día con la pareja o los amigos. Su decoración rememora con un estilo muy contemporáneo los cafés parisinos de finales del siglo XIX donde la Absenta o Ajento fue la bebida preferida en la bohemia de artístas como Oscar Wilde, Van Gogh, Baudelaire, Picasso y tantos otros que encontraron en esta bebida  la inspiración para sus creaciones.

El Groupon de Absenta Bar cubría una picada para dos personas y dos cócteles clásicos. Llamamos para hacer la reserva pero nunca contestaron, nos toco ir temprano y realizarla personalmente, un punto por mejorar en el servicio.

Al llegar al sitio la mesa estaba reservada y las meseras fueron muy amables, la noche era joven, todavía no había muchas personas y la música electrónica estaba a buen volumen para charlar . Nos llamó mucho la atención el diseño de la carta, ésta, al igual que los viejos afiches estilo “art nouveau” que adornan mesas y paredes,  rinden culto a la Fée Verte ( hada verde) como también es conocida esta espirituosa bebida.

La carta nos parecio muy variada y con una sencilla pero buena selección de entradas, montaditos y carpaccios con precios entre los $17.000 a $23.000. Será en una próxima visita que nos demos gusto probándolos porque la picada fue generosa, la carne en su punto, las papitas fritas con un estilo muy cacero y trocitos de pavo empanados en mani moto, estos últimos, una verdadera delicia. Acompañamos la picada con dos mojitos que estaban como deben ser.

El sitio poco a poco se fue llenando y ya con los mojitos en la cabeza no quisimos perder la oportunidad de dejarnos llevar por el hada verde.

El barman nos guió muy bien en nuestra primera inmersión en el mundo de la Absenta, aceptamos su recomendación y pedimos el coctel  “70 duendes”. La mesera llevó a cabo el rito dejando que el trozo de azúcar con la absenta se flameara en una cuchara especial sobre la copa tipo martini, posteriormente dejo caer el azúcar en la mezcla de Absolut Rasperry, Cointreau y limón. El cóctel estaba bien equilibrado y muy pronto al menos dos de los 70 duendes ya estaban en la cabeza haciendo de las suyas.

Decidimos partir después del cóctel con la promesa de volver pero sin carro, para así poder disfrutar con tranquilidad de un buen trago de Absenta al 80% y dejarnos llevar por la misteriosa bebida que a tantos inspiró en el viejo París de Van Gogh, Degas y Verlaine.

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